Descubra una joya escondida en la idílica región de Casares, en el sur de España. Esta finca exclusiva, un verdadero santuario de paz y belleza natural, se asienta majestuosamente a orillas del sereno río Manilva y a un corto y pintoresco paseo de los célebres Baños de la Hedionda, conocidos por sus aguas sulfurosas y su legado histórico que se remonta a la época romana. Es un enclave privilegiado para aquellos que buscan evadirse del bullicio, sumergirse en la naturaleza virgen y disfrutar de una privacidad absoluta sin renunciar a la sofisticación y el acceso a las comodidades modernas de la vibrante Costa del Sol. A solo cinco minutos de las doradas playas de la costa de Casares y Manilva, y con un acceso inmejorable desde las principales arterias viales, la AP7 y la A7, esta propiedad ofrece la simbiosis perfecta entre un retiro campestre sereno y la proximidad a centros urbanos y servicios esenciales, garantizando una vida de lujo discreto y accesible.
El corazón de esta magnífica propiedad es una villa de estilo tradicional, diseñada para ofrecer máximo confort y funcionalidad en una única planta. Su arquitectura atemporal, cuidadosamente integrada en el paisaje circundante, alberga cinco amplias y luminosas habitaciones, cuatro de las cuales disfrutan de la privacidad y el lujo de un baño en suite, garantizando la máxima comodidad para sus residentes e invitados. Adicionalmente, cuenta con un aseo de cortesía elegantemente dispuesto. La cocina, un encantador espacio de 20 m², evoca la calidez de lo rústico con sus muebles de madera maciza y su diseño acogedor, ideal para los amantes de la gastronomía y las reuniones familiares.
Pero, sin duda, el protagonista indiscutible de la residencia es su espectacular salón principal de 60 m². Este espacio imponente, coronado por techos altos abovedados que confieren una inigualable sensación de amplitud y grandiosidad, se ve realzado por una elegante chimenea de diseño tradicional que invita a momentos de recogimiento y confort, especialmente durante las noches más frescas. Grandes ventanales estratégicamente ubicados no solo inundan la estancia con una luz natural abundante y envolvente, sino que también ofrecen vistas panorámicas del exuberante entorno natural, creando una conexión perfecta entre el interior y la majestuosidad exterior, y transformando cada instante en una experiencia visual única.
Complementando la villa principal, se encuentra un versátil edificio anexo de 50 m², distribuidos inteligentemente en dos plantas y con acceso independiente. Esta edificación ofrece un espacio ideal para múltiples propósitos: puede servir como una confortable casa de invitados, un apartamento privado para el personal de servicio, o incluso un estudio creativo inspirador o una oficina privada apartada, añadiendo una flexibilidad excepcional a la propiedad y adaptándose a diversas necesidades. En el exterior, el porche frontal, orientado al suroeste, es un lugar de encuentro por excelencia. Dotado de una pérgola parcialmente cubierta, crea el escenario perfecto para disfrutar de inolvidables comidas al aire libre, relajarse con una copa al atardecer o simplemente contemplar las impresionantes vistas de la majestuosa Sierra de la Utrera, un telón de fondo natural que cambia con la luz del día y las estaciones, ofreciendo siempre una perspectiva diferente y cautivadora.
Con una extensión de 112.000 m², equivalentes a 27.7 acres, esta finca ofrece un lienzo en blanco de posibilidades ilimitadas para materializar cualquier sueño. Aunque actualmente se mantiene en un estado virgen y sin explotar, su potencial de desarrollo es inmenso y extraordinariamente diversificado, convirtiéndola en una oportunidad de inversión excepcional. La topografía y las características excepcionales del suelo la hacen ideal para el establecimiento de un centro ecuestre de prestigio, aprovechando la amplitud y la belleza del terreno para crear instalaciones de primer nivel. Además, su fertilidad la predestina para la agricultura de alto valor, con particular idoneidad para el cultivo de viñedos de uva Moscatel, tan apreciada en la región por su singularidad, calidad y tradición. Pero las posibilidades no terminan ahí; el terreno es perfectamente apto para la plantación de árboles frutales tropicales de alta demanda, como aguacates y mangos, que prosperan en este clima templado y ofrecen un rendimiento considerable. De hecho, la propiedad ya cuenta con una prometedora plantación de 25 aguacateros en producción, sentando las bases para una explotación agrícola rentable y sostenible desde el primer día.
Para asegurar el éxito de cualquier proyecto o simplemente el disfrute pleno de la vida en el campo con todas las comodidades modernas, la finca dispone de un pozo de agua legal propio, garantizando un suministro hídrico constante y autosuficiente. Además, cuenta con conexión a la red eléctrica, lo que asegura todas las infraestructuras necesarias para el desarrollo y el disfrute completo de cada rincón de esta propiedad exclusiva.
Más allá de su incomparable entorno natural y su prometedor potencial, esta propiedad presume de un significativo valor histórico que añade una capa de encanto y una exclusividad difícil de igualar. El acceso a la mítica y beneficiosa zona de los Baños de la Hedionda se realiza a través de un impresionante puente del siglo XVI, restaurado con maestría en el siglo XVIII. Esta obra de ingeniería ancestral, que formó parte vital del sistema de irrigación local desde tiempos inmemoriales, no solo se mantiene en uso hoy en día, sino que también es un testimonio vivo de la rica historia de la región, evocando relatos de imperios y civilizaciones pasadas, desde los romanos hasta los árabes. Imagínese cruzar cada día este puente centenario que ha sido testigo de siglos de historia, conectando su presente con un pasado glorioso y fascinante.
Esta es, sin duda, una oportunidad única e inigualable para aquellos visionarios que buscan una propiedad que trascienda lo convencional. Es el lienzo perfecto para quien anhela un entorno natural prístino, una privacidad absoluta, una rica herencia histórica y un sinfín de posibilidades de uso y desarrollo. Ya sea como una majestuosa residencia privada, un proyecto de inversión con un futuro prometedor y una revalorización constante, un centro ecuestre de ensueño o una explotación agrícola de prestigio, esta finca en Casares ofrece una vida de lujo, historia y potencial ilimitado en el corazón de la codiciada Costa del Sol.